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    David García
    Historiador y Bloguero

Señorías, dejen en paz la historia

Señorías, dejen en paz la historia
Objetivo CLM - David García Huertas
Vie, 29/03/2019 | Opinión | Región

     Existe un raro síndrome en la política que es difícil de asignarle un nombre, pero que es muy fácil de diagnosticar. El síndrome consiste en una intervención directa sobre las letras para que éstas no prosperen en la sociedad civil, pero a la vez todos hacen uso de ellas con un claro sentido partidista. Raro es el político que no ha utilizado la historia o la filosofía en su propio beneficio sin importar el grado de veracidad. En esta actitud tienen mucha culpa algunos medios que excluyen de su redacción, tertulias y análisis a personas tituladas en historia, filosofía o antropología.

      La importancia de un perfil honesto en cuanto a historia, filosofía o antropología es vital para establecer un análisis más acertado y por supuesto es una manera de llevar las letras a la ciudadanía desde una perspectiva menos sería como puede ser un aula.

      El problema es cuando se quieren arañar votos  de cualquier manera sin importar la veracidad de las palabras, la hipocresía, el desconocimiento o  simplemente la utilización de la historia como arma mal calibrada.

     Hace unos días escuchábamos al presidente de México pedir que el Rey actual debería pedir perdón al pueblo de México por las atrocidades allí perpetradas. En principio empezaremos por lo fácil, por aceptar sus palabras, al igual que han hecho algunos políticos de medio pelo. Si aceptamos esa hipótesis los Italianos deberán pedir perdón por la invasión  Romana,  los tunecinos deberían pedir perdón por la invasión de Cartago, los musulmanes deberían pedir perdón a los españoles por su invasión, que precisamente no fue con flores.

     Pero la realidad va más allá de mirar siglos atrás, no es por olvidar, sino que es cuestión de análisis. Esto no es lo mismo que alzar la voz contra un régimen reciente, un régimen del último siglo, un modelo de Estado que frenó el avance social de un país. Pensar que la mentalidad de las personas de siglos anteriores a Cristo o los primeros siglos posteriores a él, así como establecer o intentar hacerlo con la mentalidad de hace quinientos años sólo muestra un desconocimiento histórico y analítico en el mejor de los casos, en el peor de los casos muestra un interés oscuro por manipular la historia.  Pero cierto es que tampoco hay que rasgarse las vestiduras como han hecho otros políticos por la ofensa. Como se suele decir ni todo es negro ni todo es blanco.

      Cuando hablamos de un problema tan delicado como la llegada de los españoles a América debemos conocer varios aspectos.

      En lo concerniente al aspecto demográfico no sólo afecta un factor bélico que en muchos casos es llevado al extremo de modo que se cree que los españoles sólo tenían como objeto eliminar sistemáticamente a los nativos como sí hicieron los británicos. En el aspecto demográfico afectan motivos biológicos, como es el caso de la transmisión de enfermedades como la viruela, sarampión, gripe o diferentes plagas. Es un motivo a tener en cuenta debido al choque de culturas que hasta ahora eran desconocidas. Los suicidios en el mundo indio y sus colectivos, así como los abortos y la bajada de fecundidad sería un motivo ideológico que afectó a la decadencia de la sociedad nativa. Como siempre el aspecto socioeconómico fue muy importante, en ellos encontramos ejemplos en las pérdidas de cosechas, los trabajos forzosos, un desequilibrio piramidal en la población e incluso el alcoholismo afectó. Sin dejar de mencionar como es obvio el motivo bélico cuyo objetivo era la búsqueda de una vida mejor y que la superioridad armamentística inclinó la balanza hacia el lado de la Corona Hispánica, pero este aspecto no era nada nuevo para las tribus Incas, Aztecas o Mayas que estaban acostumbradas al mundo de la guerra.

       En América se empezaba a crear una nueva sociedad, un mundo diferente que fomentó la creación de nuevos núcleos y la mezcla de grupos étnicos y tradiciones provocaron más enfermedades y una ruptura con los antiguos modos de vida, ruptura con los mercados internos y tradicionales, así como el reparto de tierras que fue desigual.

      Pero si analizamos los países vecinos de aquella época vemos unos modelos de colonización diferente. Los portugueses demostraron a los competidores  europeos que se podía comerciar ventajosamente con aquellos territorios que tenían una civilización estructurada, avanzada y que sus gobiernos eran fuertes.

     Si analizamos el perfil del inglés cuya  forma colonizar  nos hace ver que su perfil perjudicó a la sociedad nativa más que la española que acabó por incrustarse en una sociedad que dio lugar al mestizaje y al criollismo.  Los británicos excluyeron a los indígenas de la civilización colonial, algo que se conoce como colonización de barrido, es decir, fueron arrebatándoles el terreno sin posibilidad de quedarse en él,  a no ser que fuese como esclavo.

     La colonización francesa fue un paso intermedio entre la española y la británica, si bien coincide en el riguroso control religioso y con el frecuente mestizaje, este último un aspecto totalmente contrario al proceso angloamericano.

      Pero más allá de todo lo establecido en la diferenciación de lo que concierne a las diferentes llegadas de los europeos a América hablemos del mestizaje y del criollismo dado lugar en la zona ocupada por los miembros de la Corona hispánica.

     La sociedad estamental hispanoamericana se configuró durante la segunda mitad del siglo XVI por una serie de estamentos con diferentes derechos, privilegios, ocupaciones laborales y posición económica. Existe una estratificación vertical de las personas, con una estrecha cúspide formada por grupos dominantes, criollos y peninsulares y una amplia base formada por el pueblo llano, indígenas, negros y castas.

     El mestizaje fue la unión de españoles y nativos de manera ilegítima, algo que les privó de privilegios administrativos, trabajos, nunca llegarían a ocupar puestos del grado de oficiales en el ejército y serían minoristas en cuanto al comercio.

     Sin embargo los criollos alcanzaron cotas de poder muy elevados. Llegaron a dominar la economía, la administración y la nobleza. En el siglo XVII el criollo tenía más poder que los llegados de la Corona Hispánica, los borbones intentaron poner freno al exceso poder de los criollos, por eso quizás Felipe VI deba pedirles perdón.

       Más allá de lanzar datos, explicar conceptos, analizar lo que supuso la llegada al continente americano,  debemos analizar todo. Los políticos pueden seguir dando la vara con el mismo tema, pero la realidad es que la historia es tal como es, los diferentes acontecimientos y necesidades sociopolíticas generan determinados comportamientos, pero la realidad en este caso es que no se puede asignar el calificativo de genocidio, masacre… a los españoles de lo sucedido en América hace quinientos años, o al menos, no como se conoce actualmente. Mucho menos señalar al actual monarca cuya familia es Borbón, una familia real que no perpetró la conquista ni la colonización, pero sí mostró su oposición al gran poder y a las prácticas corruptivas e ineficaces de la época dorada del criollismo.

     Quizás por eso le gritan que pida perdón, al fin y al cabo llegaron para acabar con el chiringuito.

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