EL BACH ESPAÑOL

Si el mundo de la pintura celebra el IV de la muerte de El Greco, el de la música conmemora el IV del nacimiento de Juan Hidalgo de Polanco, el Bach español.

 

Lucia Ballesteros Ruiz. OCLM
Lunes, 09/06/2014 | Región, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Nacional, Internacional, Puertollano, La Mancha | Portada, Salud, Sucesos, Sociedad, Ciencia, Opinión, Cultura, Deportes, Economía, Tecnología, Política, Turismo, Medio Ambiente, Gastronomía, Semana Santa

Si el mundo de la pintura celebra el IV de la muerte de El Greco, el de la música conmemora el IV del nacimiento de Juan Hidalgo de Polanco, el Bach español.
Juan Hidalgo de Polanco nació en Madrid en 1614 y murió, también, en la capital de España en 1685. Compositor perteneciente al período barroco estuvo considerado como uno de los autores de música teatral más destacados de la segunda mitad del siglo XVII.

Al nacer dentro de una familia de músicos es de suponer que sus primeros contactos musicales estuviesen vinculados con el taller de su abuelo, lutier de profesión, y el cúal trabajaba también su padre.

Se incorpora como arpista en 1630 en la Capilla Real de Felipe IV,  y como claviarpista en 1633.

Algunos llegan a reconocerle como el inventor del claviarpa , instrumento del que se poseen escasas referencias.

Gran parte de la información que tenemos de Hidalgo se debe a la documentación  custodiada en el Archivo General de Palacio, debido a que la mayor parte de su labor musical la despliega entre la Real Cámara, la Real Capilla y las fiestas de Corte, lo que le reporta pingües beneficios. Permanece en la corte hasta el reinado de Carlos II.

Juan Hidalgo de Polanco encarna el origen de la ópera en España. La obra de Calderón de la Barca Celos aún del aire matan, basada en la historia de Céfalo y Pocris, referida en la Metamorfosis de Ovidio,  está acreditada como la ópera más antigua que se conserva en  España. Fue estrenada el 5 de Diciembre de 1660 para celebrar el tercer cumpleaños del príncipe Felipe Próspero.

Ya en 1658 comenzó a cooperar con Calderón en una de las primeras obras musicales que dieron en denominar zarzuelas, siendo la primera de ella El Laurel de Apolo.

El binomio configurado por Calderón e Hidalgo aseguró el papel que la música teatral había adquirido en  España con la comedia nueva de Lope de Vega en La Selva sin Amor. Extendió sus colaboraciones, además, con Antonio de Solís en Triunfos de Amor y Fortuna, con Juan Bautista Diamante, Francisco de Avellaneda o Juan Vélez de Guevara.

Lo que más sobresale de su estilo es su prócer pasión, el uso de tonos amarridos  y asequible,  la exposición de la acción dramática y la asociación de los diversos estilos musicales al carácter de los personajes, es decir, "nobles y mitos cantan en recitativos y ariosos" y los personajes cómicos "cantan en forma de coplas bailables con estribillo".

Su obra presenta influencias del estilo italiano sin renunciar a los aires españoles.

Su estilo se adapta al peso del libreto. Así, en la obra vinculada a Calderón, de textos largos y temas mitológicos, se centra más en el desarrollo dramático que en la singularidad  de los personajes, En  las zazuelas, producto de su cooperación  con otros dramaturgos, los  cantos son sencillos, generalmente solos o tonos humanos con sostén instrumental de estilo semejante  que se van concatenando.

En palabras de Sage tres son los semblantes generales en el estilo musical de Hidalgo: la utilización del ritmo sincopado equiparable a la danza, la tendencia hacia el stile recitativo operístico y la forma cíclica de estribillo con compás ternario más copla con compás 4/4 o 2/4.

Fallece el 2 de agosto de 185 en Madrid cediendo todos sus bienes a su esposa Francisca Paula de Abaunza.

Carlos II conmina la entrega a Palacio de todas las composiciones del músico para su custodia.  De su obra religiosa se conserva muy poco  debido al  incendio acaecido  en el Alcázar de Madrid en 1734. Y la que se ha preservado se encuentra diseminada en numerosos archivos. En su producción profana encontramos música escénica (óperas, zarzuelas, comedias…), tonos humanos, dúos, villancicos y autos sacramentales.

Sus restos mortales descansan  en la capilla de Nuestra Señora de los Remedios de San Ginés.

La contribución aportación de Juan Hidalgo al teatro lírico hispánico ha de ser estimada no sólo por el hecho de haber conjugado con inteligencia un estilo desconocido en España con el tono humano tradicional, sino por la condición  de haberlo llevado a cabo en el primer teatro a la italiana construido en España, el mencionado coliseo del Palacio del Buen Retiro

 

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