La presa de Torre de Abraham abre sus compuertas por primera vez en trece años tras las intensas lluvias>> El Vicario también alivia agua mientras el río Bañuelos entra en alerta roja por el caudal acumulado Imágenes: Pantano de El Vicario en Ciudad Real Objetivo CLM La presa de Torre de Abraham, la más grande de la provincia de Ciudad Real, ha vivido este fin de semana un momento histórico al abrir sus compuertas por primera vez en trece años. El último episodio similar se remontaba al 2 de abril de 2013, haciendo de este un evento extraordinario que solo se ha producido tres veces desde la década de los 90. La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha gestionado esta operación de seguridad ante el espectacular aumento de las reservas de agua. El crecimiento del embalse ha sido simplemente espectacular. En apenas quince días, Torre de Abraham ha sumado 61,8 hectómetros cúbicos a sus reservas, pasando de los 121,6 hectómetros cúbicos (66,3% de su capacidad) que almacenaba el 22 de enero a alcanzar ahora su cota máxima operativa. Este incremento, consecuencia directa de las sucesivas borrascas que han regado la provincia, ha obligado a activar todos los protocolos de seguridad y a notificar a las autoridades de Protección Civil para adoptar medidas ante el caudal liberado. Alerta en cascada por la cuenca Pero la situación no se limita a Torre de Abraham. De forma simultánea, el embalse de Gasset también ha comenzado a liberar agua a razón de 8 metros cúbicos por segundo para regular su nivel. La abundancia hídrica se extiende por toda la cuenca, donde las estaciones de aforo han activado avisos. El caso más destacado es el del río Bañuelos, en el término municipal de Fernán Caballero, que ha superado el umbral hidrológico de aviso rojo debido a las fuertes aportaciones recibidas. El contraste con las semanas anteriores no podría ser más evidente. Según los registros del 2 de febrero, el embalse de El Vicario -que recibe las aguas del Bañuelos- almacenaba entonces 15 hectómetros cúbicos (47% de su capacidad). Otros embalses como el de Montoro han superado incluso el 100% de su capacidad, obligando a mantener la vigilancia en toda la red hidrográfica provincial. Un espectáculo natural que no ocurría desde hace más de una década Las imágenes del agua fluyendo por las compuertas del embalse de El Vicario en Ciudad Real después de tanto tiempo han atraído la atención de ciudadanos y expertos. La CHG mantiene una vigilancia constante ante la persistencia de unos caudales que no se veían desde hace más de una década, recordando a los ciudadanos la importancia de extremar las precauciones en las zonas próximas a cauces y embalses. Este hito hidrológico no solo marca un antes y un después en la gestión del agua de la provincia, sino que demuestra cómo la naturaleza puede cambiar radicalmente el panorama en cuestión de días, pasando de la preocupación por la sequía a la gestión de la abundancia. |









































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