Mujeres que dejaron huella en la historia, Jane Austen

Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775 en Steventon, Hampshire, Inglaterra. Fue la séptima hija del reverendo George Austen y de su esposa Cassandra

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Objetivo CLM - Lucía Ballesteros
Lunes, 05/10/2015 | Internacional | Portada, Sociedad

Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775 en Steventon, Hampshire, Inglaterra. Fue la séptima hija del reverendo George Austen y de su esposa Cassandra. El padre, además, impartía clases particulares a los alumnos que residían en casa de los Austen. Entre ella y su hermana mayor Cassandra siempre existió una gran afinidad.

Tres de sus hermanos ingresan en el ejército lo que le permite obtener un amplio conocimiento del mundo militar que más tarde plasmaría en su obra “Orgullo y Prejuicio.

En 1783, Jane y Cassandra acudieron a la casa de la Sra. Cawley, en Southampton, para proseguir su educación. Entre 1785 y 1786  fueron alumnas de un internado en Reading.

La educación que Austen recibió allí fue la única que recibió fuera del círculo familiar. Por otra parte el  reverendo Austen contaba con una amplia biblioteca por lo que toda la familia  "ávidos lectores de novelas, y para nada avergonzados de ello"

En 1803 Jane Austen consiguió vender su novela  “La abadía de Northanger por 10 libras esterlinas, si bien no se publicó hasta catorce años más tarde

En enero de 1805 murió su padre, dejando a su familia  en precarias condiciones económicas. Empezaron a depender económicamente de sus hermanos, y de la pequeña cantidad que Cassandra había heredado de su prometido.

En 1806 se trasladaron a Southampton y en 1809 a Chawton, cerca de Alton y Winchester, donde su hermano Edward podía albergarlas en una pequeña casa dentro de una de sus propiedades.

Una vez instaladas, Jane retomó sus actividades literarias  revisando  “Sentido y sensibilidad” que fue aceptada por un editor en 1810 ó 1811, aunque la autora asumía los riesgos. Tuvo al menos dos críticas favorables, y se sabe que los beneficios para Austen tras su publicación fueron de ciento cuarenta libras esterlinas.

Animada por el éxito, la autora lo intentó también con  “Orgullo y prejuicio”, que vendió en noviembre de 1812, y se publicó en enero de 1813.

A la par empezó a trabajar en “Mansfield Park”.  En 1813 su fama comenzó a trascender, sobre todo,  gracias a su obra “Orgullo y prejuicio”. Al haber vendido sus derechos sobre la obra por ciento diez libras esterlina no obtuvo ganancia alguna.  En mayo de 1814 apareció “Mansfield Park”, obra que se vendió en sólo  seis meses, y Austen comenzó a trabajar en Emma.

Su hermano Henry, que vivía en Londres, quien se encargaba de negociar con los editores.  En diciembre de 1815 se publicó “Emma”. Al año siguiente, una nueva edición de “Mansfield Park”. La segunda parte no alcanzó el éxito esperado y Jane perdió casi todo el dinero que había ganado con “Emma”.

Un año después empezó a encontrarse mal. A comienzos de 1817, comenzó “Sanditon”, pero tuvo que abandonarla por su estado de salud. Para recibir tratamiento médico fue trasladada a Winchester, donde falleció el 18 de julio de 1817. Sus últimas palabras fueron: "No quiero nada más que la muerte". Tenía 41 años. En su testamento legó todo lo que tenía a su hermana Cassandra. Está enterrada en la Catedral de Winchester.

Sus novelas “ Persuasión” y “ La abadía de Northanger” fueron publicadas después de su muerte. Su nombre no se menciona pero se hace referencia a que se trata de la misma autora  que las otras obras y aparece una "nota biográfica sobre el autor", anunciando su muerte.

El único retrato de la escritora considerado auténtico es un dibujo realizado por su hermana Cassandra para ilustrar las  “ Memorias de Austen-Leigh”.  En la actualidad se puede ver en la National Gallery de Londres. También se puede hallar una libreta que le regaló a su padre, ilustrada por su hermana Cassandra y los manuscritos de sus dos últimos capítulos de “Persuasión”.

Existen dos museos dedicados a Jane Austen. El "Jane Austen Centre", en Bath, y el "Jane Austen's House Museum"  en Hampshire, lugar donde vivió la escritora desde 1809 hasta 1817.

Jane Austen vivió en la época de la regencia, que constituye un puente entre el período georgiano y el victoriano. Su obra describe, sobre todo,  la sociedad rural.

Con la llegada de la era industrial el orden jerárquico de la sociedad se renueva y surge una nueva clase social denominada “la alta burguesía agraria”.

La población inglesa emigró del campo a la ciudad, buscando empleo en la industrialización incipiente y  precisaba  de un nuevo conjunto de valores, pues la vieja tradición ya no podía cubrirlos.

Las Guerras Napoleónicas  abren otro tipo de profesión la del  ejército, que continuaría en alza dada la expansión colonial;  además, aparecieron héroes nacionales como el Duque de Wellington o Lord Nelson, lo que otorgaba cierto romanticismo a la profesión.

La era georgiana se caracterizó también por los cambios sociales en el aspecto político. Fue la época de las campañas para la abolición de la esclavitud, de la reforma de las prisiones o de las críticas a la minada justicia social. Fue también la época en la que los intelectuales comenzaron a plantearse políticas de bienestar social, y se construyeron orfanatos, hospitales y escuelas dominicales.

Culturalmente, en la época georgiana resurge la novela y la  imprenta que había hecho posible que la adquisición de libros fuera accesible a las clases no adineradas.

Austen defiende  la novela como género de calidad,  pero es crítica con el estilo de estas novelas de segunda categoría y se mofa de ellas  en obras  “La abadía de Northhanger.”

Durante la época de Jane Austen no existía un sistema educativo, la educación de los niños se lleva a cabo en las escuelas dominicales y en las familias pudientes y más educadas, a través de una institutriz y de tutores.  También era común  mandar a los hijos varones a vivir a casa de un tutor, como lo era el padre de Jane Austen.

El tratado educativo más relevante para la época es el “Emilio” de Rousseau que sienta sus bases en la Ilustración. Sin embargo, tanto en Rousseau como en muchos otros pensadores de la Ilustración, la mujer queda excluida de esta necesidad educativa.

Hay muchos pasajes en la obra de Jane Austen dedicados a los "talentos", pero ninguna de sus heroínas está muy interesada por ellos. Por talentos nos referimos a las diferentes habilidades que una mujer que busca marido debe cultivar para atraer la atención de éste.

Jane Austen aboga en sus novelas por una educación liberal para la mujer, alejada de todos estos "talentos", pues considera que la falta de sensatez conlleva un gran riesgo para la vida social, para la elección de un futuro favorable y para la convivencia conyugal.

No resulta fácil saber cuándo fue el momento preciso en el que Jane Austen comenzó a escribir. Existen cuadernos de notas con relatos que señalan que habría despertado su talento a temprana edad. En 1791 con tan sólo 16 años, ya disponía de un buen número de ejemplares almacenados.

Sí es evidente que Austen hubiera deseado "escribir menos y leer más". Tampoco quiso, en vida, publicar algunas de sus obras.  Fue entonces cuando se propuso pulir sus faltas de estilo y logró convencer a su familia de que desistiera en su intención de llevar sus primeros trabajos a una editorial.

Con Austen surge un estilo nuevo de novela. Según Richard Whately la obra de Austen se centra en aspectos cotidianos y, por tanto, afines a la vida real.

La variedad, el entretenimiento y el camino incierto del protagonista son temas que la autora aborda en casi todas sus obras. Es importante  la prioridad que presta al detalle, y a la descripción realista e ilustrada de personajes y lugares.

Sus novelas contienen un mensaje instructivo, señalan el buen comportamiento y aportan una especie de experiencia ficticia, aunque  manteniendo los principios clásicos aristotélicos de verosimilitud, y  por tanto, una historia donde los elementos que la constituyen se prestan a la veracidad de los hechos que se narran.

Se suele decir de Jane Austen que fue una escritora aislada de la influencia de otros autores de su tiempo y de la vida social. Esto, sin embargo, no es cierto: sabemos por las cartas que se enviaban ella y Cassandra que las dos hermanas Austen viajaron con frecuencia a casas de amigos y familiares, y también que Austen estaba familiarizada con muchas de las obras que se publicaron entonces.

Sabemos, por las novelas y las cartas, que Austen leyó a autores como Fanny Burney, María Edgeworth, Ann Radcliffe, Daniel Defoe, Henry Fielding, Laurence Sterne, y Samuel Richardson; a ensayistas como Joseph Addison y Richard Steele o a poetas tales como William Cowper y George Crabbe.

Y que no leyó a los románticos : William Wordsworth, Coleridge, o Lord Byron. Pero en general, Jane Austen, en su manejo de la ironía, está más a la par con los autores del neoclasicismo, como Alexander Pope o Jonathan Swift.

Austen no fue considerada una gran novelista hasta entrado el siglo XIX. Fue Sir Walter Scott quien dio un empujón a su obra gracias a su favorable reseña de “ Emma”.

Contó además con la admiración de Thomas Babington Macaulay Samuel Taylor Coleridge, Robert Southey, Sydney Smith, Edward FitzGerald, y el príncipe regente, que se las apañaba para que ella le visitara en Brighton.

 Los académicos del siglo XX la situaron entre las escritoras más genuinas en lengua inglesa, algunas veces incluso comparándola con William Shakespeare. Tanto Lionel Trilling como Edward Said escribieron ensayos sobre las obras de Austen.

Quizá la peor crítica  proviene de Charlotte Brontë, pues sus opiniones eran tan distintas que «salvo por el hecho, posiblemente relevante, de que ninguna de ellas tuvo hijos, [...], temperamentos más incongruentes no podrían haberse juntado en una habitación».

Según  Margaret Oliphant (1822-1897),  novelista y crítica literaria inglesa, los personajes de Austen no son refinados y suelen aparecer en el mismo contexto. La pobreza de su  novela  es el resultado de un problema de patrimonio económico o la consecuencia de una muerte prematura del patriarca familiar. Según Oliphant, sus personajes crecen, maduran, adquieren poder y nobleza a lo largo de la historia.

El estilo es suave y resalta el aspecto ridículo del argumento. La mentalidad que imprime en sus obras es puramente  femenina, asociada a una mujer que dispone de tiempo suficiente como para explorar el mundo que le rodea, asistir a bailes y conferencias.

En 1975 Marilyn Butler, sostenía que las novelas de Austen perpetuaban las construcciones sociales que subyugaban a la mujer al matrimonio y a la esfera doméstica.

Por su parte  Sandra Gilbert y Susan aseguran  que los personajes que conforman el argumento principal de las novelas  defienden  una educación racional para la mujer y por tanto se pueden encontrar en sus obras ciertos elementos feministas.

Sus principales obras son: “Sentido y sensibilidad”, “Orgullo y Prejuicio”, “Mansfield Park”, “Emma”, “La abadía de Northange” y “Persuasión”.

Obras cortas como: “ Lady Susan”, “Los Watson” y “Sanditon”.

Obras juveniles como, entre otras: “Amor y amistad”,  “Henry and Eliza” y “Evelyn”.

Todas las novelas de Jane Austen han sido llevadas al cine en varias ocasiones, para más información véanse los artículos dedicados a cada novela.

Su figura ha llegado a formar parte del videojuego de Saints row 4.

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