Vender una casa para la adquisición de una nueva es una decisión muy común. Casi siempre buscamos mejorar de domicilio, sobre todo cuando aparecen cambios en la vida que nos conllevan a ello: matrimonio, hijos, nuevos empleos, la búsqueda de un lugar que ofrezca otros beneficios, entre otros. Cada caso es distinto, pero de alguna forma u otra involucra una mudanza.
De manera general, quienes están por iniciar este proceso de comprar para vender piensan que solo basta con poner en venta la casa actual y buscar una nueva. Esto no es así. Por el contrario, las leyes son muy estrictas con respecto a ello y establecen muchos impuestos que, a diferencia de lo que se cree, no solo afectan al nuevo comprador sino que repercuten en el vendedor.
Claro que esto dependerá del lugar en el que se viva y el estado de la casa, pero de cualquier manera los costes pueden ser elevados. No obstante, aspectos como la edad del vendedor (si es mayor de 65 años), o si se trata de la vivienda habitual, ayudan a reducirlos.
Impuestos asociados a la venta
Los impuestos para la venta de una casa, son:
IRPF
Conocido también como Impuesto Sobre la Renta de las Personas Ficticias, es un impuesto que se debe pagar cuando se reside en territorio español y, en el caso de la venta de viviendas, se establece con base en la plusvalía. Es decir, la diferencia que hay en el coste que se pagó cuando se compró la casa y el que se establecerá al venderla.
El primer precio suele estar en los documentos notariales, por lo que no es posible mentir sobre el mismo. Para determinar el pago al IRPF se debe tener en cuenta que: hasta 6000€ se tributa un 19 %; entre 6000 y 50.000 €, 21 %; y si la cantidad es mayor a los 50.000 €, se tributa el 23 %.
Como se señaló anteriormente, si el vendedor es mayor de 65 años, la ley lo exime de tributar. Lo mismo ocurre con quienes vendan una vivienda habitual, es decir, una en la que hayan residido por más tres años sin interrupciones. Otro aspecto que evita este cargo es si decide vender por un precio menor al de la compra.
IIVTNU
El Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, también llamado como Plusvalía Municipal. Este se debe cancelar al ayuntamiento al cual pertenezca la vivienda. Para su cálculo solo es necesario conocer el tiempo de residencia que se tiene en el sitio y el valor catastral de la casa, el cual varía de ciudad en ciudad.
Existen casos en los que este impuesto puede pagarlo el comprador, pero esto debe realizarse de mutuo acuerdo entre ambas partes.
IAJD
El Impuesto de Actos jurídicos Documentados debe pagarse cuando la casa que se está por vender cuenta con una hipoteca y el vendedor aspira a pagarla con dicha venta. De esta manera se finaliza el contrato establecido anteriormente.
También existe la opción de subrogar la hipoteca, pero esto solo llevará a que el comprador exija una baja en el precio de la vivienda.
Impuestos asociados a la compra
Una vez finalizada la venta, es necesario pagar los impuestos de la compra de la nueva casa, los cuales son:
IVA
El impuesto al Valor Añadido es uno de los principales impuestos. Este suele ser de 10 % de la compra a realizar.
IAJD
Este impuesto jurídico también aplica en la compra, ya que con él se libra a la vivienda del registro en el que esté. Este varía según la Comunidad Autónoma.
Impuesto de Transmisiones Patrimoniales
También cambia su valor según la Comunidad Autónoma. Este se debe abonar si la vivienda a comprar es usada.
¿Es buena idea vender una casa para comprar otra?
La respuesta a esta pregunta variará dependiendo de las casas a vender y comprar, así como los distintos montos establecidos. En muchos casos puede resultar una ganancia, ya que se puede contar con ayuda bancaria o una empresa inmobiliaria para establecer acuerdos.
No obstante, lo importante es sentarse a realizar los cálculos y considerar los precios de inmuebles en el mercado para así tener todo muy bien definido.




























Comentarios
Como bien se explica en el
Como bien se explica en el artículo vender una casa conlleva una serie de gastos que muchos propietarios desconocen. Por un lado está el pago obligado de impuestos por la transmisión y por otro los gastos que puede generar un proceso de compraventa.
En primer lugar deberemos hacer frente a varios impuestos, como son la Plusvalía Municipal y el IRPF. En el caso de la Plusvalía es importante conocer la situación de la vivienda, ya que existen algunos casos en los que no es necesario tributar por este impuesto. En cuanto al IRPF se tributa en la declaración de la renta del ejercicio correspondiente por haber generado un incremento patrimonial por la venta.
Por otro lado, también se puede generar otra serie de gastos al vender un piso como son:
- Certificado de estar al corriente de los gastos de comunidad
- Certificado de Eficiencia Energética
- Gastos de notaría
- Registro de la Propiedad
- IBI o Impuesto de Bienes Inmuebles
- Tasa de Basuras
- Y finalmente los honorarios de la agencia inmobiliaria
Para la parte compradora también existen una serie de gastos e impuestos aparte del valor de venta de la vivienda. Estos gastos extra son:
- Gastos de financiación al solicitar un préstamo hipotecario.
- Notaría y gestoría.
- Impuestos como el IVA en el caso de una vivienda de obra nueva y el ITP para viviendas de segundas y posteriores transmisiones. Este impuesto varía en función de la comunidad autónoma donde se encuentre la vivienda. Para este impuesto existen una serie de bonificaciones para familias numerosas, por minusvalía o si los compradores tienen menos de 32 años.
- Inscripción en el Registro de la Propiedad.
En definitiva, antes de poner en venta nuestra casa es conveniente realizar un cálculo de impuestos y otros gastos generados por el proceso para hacernos una idea más clara y realista de cuánto tendremos que pagar y si podemos hacer frente a esos gastos.
Que buena aclaración!!!
Que buena aclaración!!!
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