Cuidado! Cláusula Suelo | Blogs Objetivo CLM Noticias

José Manuel González de la Aleja Sánchez-Camacho | Abogado | "Quod verum est"
Imagen de derechociudadano

Cuidado! Cláusula Suelo

Hablar de cláusulas suelo, hipotecas o EURIBOR se ha convertido en algo más que habitual en la actualidad. Los telediarios comentan en sus titulares los diferentes pronunciamientos judiciales que se han producido los últimos meses sobre estos asuntos. Conversaciones de bar, alguien que habló con su cuñado sobre el tema… ¿pero realmente se conoce el significado real de una cláusula suelo y de qué hacer si nos encontramos ante una? En este artículo se aclarará esta cuestión y se dará luz al asunto para que todos los consumidores sepan identificarlas y “combatirlas”.

En primer lugar se debe tener en cuenta una premisa fundamental. Las cláusulas suelo por sí mismas no son ilegales. Lo que provoca su nulidad es la forma en la que se incorporan al contrato de hipoteca que firma el consumidor. Para el Tribunal Supremo, en su sentencia de 9 de mayo de 2013, la clave está en si fue añadida informando debidamente al consumidor.

Teniendo claro este extremo, es el momento de aprender a identificarlas. Para saber si hay o no cláusula suelo en nuestro préstamo hipotecario lo primero es localizar la copia de este contrato. Habitualmente en la práctica profesional los clientes acuden al despacho con una carpeta repleta de recibos, hojas de notaría, contratos… pero no siempre está ahí.

El consumidor debe saber también que cuándo formaliza la hipoteca para adquirir su vivienda en realidad se encuentra ante dos contratos diferentes. Por un lado está la compraventa que se firma entre el consumidor y la promotora o particular que le vende el inmueble. Y por otro lado el contrato de préstamo hipotecario que se firma entre el consumidor (prestatario) y el banco (prestamista) que le presta el dinero para pagar la compraventa. Dos contratos diferentes. Por regla general el cliente en su “carpeta” solamente tiene copia de la compraventa, y ahí lo habitual es que no aparezca nada sobre la hipoteca.

¿Entonces dónde encontrar una copia del préstamo hipotecario? Muy sencillo, hay dos caminos a seguir. El cliente puede acudir a la notaría en la que formalizó la hipoteca y pedir una copia de la misma previo pago de los aranceles notariales pertinentes. O también puede acudir al Registro de la Propiedad en el que esté inscrito el inmueble (normalmente el pueblo donde está la casa) y solicitar una certificación registral completa. En ambos documentos aparecerá todo lo pactado entre el consumidor y la entidad bancaria en lo que respecta al préstamo hipotecario.

Cuando el cliente tiene en sus manos la copia de su préstamo hipotecario llega el momento de buscar esa cláusula suelo. Hay que localizar epígrafes en la primera mitad de la escritura del tipo… “cláusulas financieras”, “Intereses aplicables”…. y similares. Luego habrá otro apartado que puede tener como título: “Interés nominal”, seguido de otro titulado: “Interés variable” pues aquí en este segundo es donde hay que centrar el foco de atención. Probablemente aparezca en negrita: “Limitación a la variabilidad” o similares. ¡Ahí estará la cláusula de marras! Esa limitación supone que el préstamo no podrá ver reducido su interés aplicable por debajo del porcentaje que aparezca estipulado. Lo habitual es que oscile entre el 2.5% y el 4%. Pero los bancos nos sorprende cada día y en ocasiones el índice puede ser incluso mayor.

El consumidor no era informado de esa limitación, más bien todo lo contrario. Cuando el empleado de banca vendía su producto afirmaba que se trataba de una ventaja pues el EURIBOR (índice de referencia para calcular los tipos de interés) se encontraba en alza a principios de la década pasada. Pero bajó, Europa lo redujo para intentar paliar los efectos de la crisis de 2008. Fue en ese momento cuando el “suelo” entró en juego. Este índice se reducía pero las hipotecas no, porque nunca se reduciría más allá del suelo estipulado. De esta forma el cliente no veía reducida su cuota mensual del préstamo hipotecario.

Actualmente se ha aprobado un Real Decreto de 20 de enero de 2017 para marcar una hoja de ruta a los consumidores a la hora de reclamar la devolución del dinero pagado de más mientras el EURIBOR bajaba pero ellos se mantenían en el “suelo” de sus préstamos. Pero claro, antes se debe examinar la escritura de hipoteca y cerciorarse de la existencia o no de esa cláusula limitativa de la variabilidad. De ser así, les aconsejo que acudan a un abogado de confianza para que comience todos los trámites necesarios. En primer lugar le enviará un requerimiento amistoso a la oficina bancaria en la que usted formalizó el crédito. Y si en el plazo estipulado por la norma la entidad bancaria no responde, se interpondrá demanda civil de proceso ordinario de acción individual de nulidad contractual. Es decir, una demanda en el juzgado para que el banco devuelva todo lo indebidamente abonado junto a los intereses que se hayan generado.

“Quod nullum est nullum producit effectum” (Lo que es nulo, nulos efectos produce; aforismo latino)

Ayúdanos a difundir este artículo

Agregar comentario

Plain text

  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Al enviar este formulario, usted acepta la política de privacidad de Mollom .

También te puede interesar