• El cristal con el que miro
    Imagen de elcristal
    Joaquín Muñoz González
    Asomándome al Objetivo para retratar este pequeño trozo de mundo que nos acoge

Un paseo mágico por las calles de Nueva York

Imagen: Un paseo mágico por las calles de Nueva York
Objetivo CLM - Joaquín Muñoz González
Lun, 16/05/2016 | Sociedad | Nacional

Optimismo me sobra cuando aseguro que estoy entrando en la segunda mitad de mi vida, pero es cierto que en septiembre cumplo cuarenta, y más cierto aún que espero llegar a recorrer cuatro décadas más, a ser posible ganando en intensidad.

Muchos de estos años los he pasado soñando retos, algunos casi imposibles, como poder pasear por Central Park al comienzo de la primavera, de la mano de mi compañera de vida… o descubrir el skyline nocturno del  bajo Manhattan al otro lado del rio Hudson.

¿Casi imposibles? Cuando uno se lo propone, y con un poco de suerte y mucha dedicación, prácticamente nada es, ni tan siquiera, casi imposible. Yo lo he llegado a ver lejos del alcance de mi mano, por todas las circunstancias que han rodeado mi vida los últimos nueve años.

Pero este era el momento, atravesando mi ecuador. Ese momento que aparece sin llamar a la puerta… ese momento que te recuerda que es el destino y no tú quien va marcando los tiempos a la hora de convertir en realidad viejos sueños. Y mi tiempo para vivir soñando llegó haciéndome sentir enorme mientras cruzaba el puente de Brooklyn andando, o inmensamente pequeño a los pies de un Empire State sin King Kong en la cima, pero con las mismas ganas de tocar el cielo.

Nueva York es aquella inmensa mole de hormigón y acero por el que todos hemos paseado alguna vez en nuestra vida a través del cine, de los libros, las pinturas, las fotografías, incluso la poesía en la pluma de García Lorca nos habló de un alma urbano que sueña con levantar su mirada cada vez más alto.

Me sorprendí como el niño que descubre la magia cuando me encontré en el medio de un Times Square rebosando luces y gente. Me sentí uno más de ellos caminando los pasillos del metro o atravesando el Hudson en ferry para acercarme a los pies de su lady más querida, aquella que lleva la libertad como apellido.

Pude saborear cada instante de un relajante paseo por el idílico High Line Park junto a Beatriz, y disfrutar del sabor de una buena hamburguesa en medio de Madison Square. Tantos lugares que tantas veces había recorrido mi mente, y ahora se dibujaban reales ante mis ojos.

Nueva York se convirtió en una lección de vida, no solo como comenzó la experiencia cuando nos sorprendieron durante el viaje los atentados de Bruselas, de los que os hablé la semana pasada. Este viaje me enseñó que puedo, que siempre puedo, y que el tamaño es verdad que no importa cuando se trata de hacer realidad aquello que se cuela en nuestros sueños.

El otro día, comentando la experiencia con un conocido, me dijo que a él no le gustó especialmente porque le recordaba a un parque temático. Y claro que respeto su opinión, pero me resulta imposible compartirla. Caminar con mi chica por la quinta avenida, suponía para mí romper con la etapa más dura de mi vida. Un ciclo que comenzó con esta mierda de crisis y que nos ha estado golpeando en la cara a Beatriz y a mí los últimos nueve años cada vez que intentábamos levantar juntos la cabeza. Y de repente me veo allí, donde siempre soñé, sintiendo que habíamos llegado, aunque fuera a base de ostias, al lugar donde podíamos creer en un nuevo comienzo.

Si hace algo más de un año conseguí sacar a la luz mi primera historia en forma de libro con SUEÑOS VELADOS, ahora llegaba la hora de sentirme vivo bajo el cielo de Manhattan… no ha sido fácil, claro que no, pero cosas como esta te hacen pedirle al destino más retos por conseguir con las ganas del que sabe que los esfuerzos traen recompensa. Gracias Nueva York por enseñármelo, volveré, claro que si.

Agregar comentario

Plain text

  • Etiquetas HTML permitidas: <strong>
  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Queremos saber si es un visitante humano y prevenir envíos de spam

Te puede interesar