• El cristal con el que miro
    Imagen de elcristal
    Joaquín Muñoz González
    Asomándome al Objetivo para retratar este pequeño trozo de mundo que nos acoge

El Toro de la Vega y el amparo de la traición

Imagen: El Toro de la Vega y el amparo de la traición
Objetivo CLM - Joaquín Muñoz González
Viernes, 20/05/2016 | Nacional | Portada, Sociedad, Medio Ambiente

No se puede criminalizar a todo un pueblo por el catetismo de unos pocos. Aunque en los medios nos insistan en el hecho de que Tordesillas está lleno de sádicos insensibles con el sufrimiento de los animales, me resisto a creer que el disparate este que llevan organizando los últimos quinientos años cuenta con el apoyo de todos los Tordesillanos. No me lo quiero creer, la verdad.

Después del tsunami que causó el pasado jueves la noticia de la prohibición de la muerte del toro, y la confusión que trajo consigo respecto a la legalización o no de su tortura, he estado escuchando atentamente la entrevista que Julia Otero realizó al Consejero de Presidencia de Castilla y León. No puede ser lanceado, ni maltratado en público para ser matado en privado. Vamos, que con este decreto ley no le van a poder clavar en su cuerpo ni un palillo. Y no sabes la tranquilidad que me ha provocado esto, porque encima la mierda esta de “torneo”, que nunca entenderé porque lo llaman torneo, coincidía con mi cumpleaños.

Hoy estoy feliz, en España hemos dado un pasito más para avanzar en nuestro respeto colectivo hacia el resto de seres vivos. Pero es un pasito corto, nos queda mucho por hacer. La misma semana en la que se prohibía esto, Iñigo Errejón, quien representa a una de esas opciones políticas partidarias, supuestamente, por el respeto hacia los animales, no olvidemos que su socio Izquierda Unida ha ido siempre de la mano de los verdes, declaraba que no son favorables a prohibir la tortura sangrienta y mortal que se le aplica a los toros para diversión del público, todos los días en muchos pueblos de nuestro país, mal llamando a este acto de sadismo colectivo “fiesta”, o peor aún… “arte”.

La Tauromaquia no es un arte, y mucho menos una fiesta. Dentro del respeto que guardo hacia quien la venera, la comparte o la disfruta, porque yo he formado parte de este colectivo durante muchos años, y soy consciente de que casi todos ellos tienen interiorizado el sentimiento de que “los toros no sufren en la plaza” y bajo mi opinión esa premisa les sirve como atenuante, pero también he de decir que me entristece comprobar que haya tanta gente en este país tan equivocada, porque esa afirmación es un auténtico disparate.

No soy vegetariano, ni estoy en contra de matar animales para alimentarnos. El ser humano, como el resto de los seres vivos, necesita de la carne para su correcta nutrición, prueba de ello es que los vegetarianos tienen que suplementar su dieta para poder serlo. Pero no se me ocurre ninguna especie en la Naturaleza, salvo la nuestra, que utilice un acto tan íntimo y necesario como la muerte de su presa, para crear entretenimiento y diversión pública. Y tampoco se trata de romper tradiciones, tan solo de adaptarlas… si nos gusta ver la “valentía” de un hombre que “se enfrenta a una bestia” para una lucha de “igual a igual”, y que dibuja bellas posturas sobre el albero de la plaza evitando con un trapo los pitones del toro, no veo ningún motivo para prohibir esta forma de entretener al público. Dejémosles que aplaudan con fervor la demostración de que ese señor tiene los cojones más grandes que la misma plaza y es capaz de tentar a la muerte delante de todos, VIVA LA INCONSCIENCIA.

Pero, ¿es necesaria la sangre? ¿Qué mueve a toda esa masa de gente a defender que el pobre animal, sin mayor defensa que sus cuernos y su instinto de supervivencia, sea herido una y otra vez, exhibiendo su sangre y su sufrimiento hasta la misma muerte? Alegan los entendidos que al toro hay que debilitarlo quitándole esta sangre del cuerpo… ya, pero es que con la ausencia de fuerzas del toro, los cojones del torero ya no tienen que ser tan grandes, pues vaya mierda de valentía, pues vaya lucha de igual a igual.

A estos de Podemos que quieren cambiar España, empiecen por mostrar un poquito más de agallas en sus intenciones, aunque tengan que renunciar al voto de aquellos que defienden la tauromaquia, que muchos de ellos, por cierto, no los van a votar de todas formas, y consideren la posibilidad de prometer la prohibición de esta mal llamada fiesta tal y como la conocemos hoy en día, en su versión más sangrienta y cruel. Sigamos dando pasitos hacia la verdadera evolución de nuestra propia cultura y acabemos con el disparate este de ensañarnos torturando hasta la muerte animales en medio del espectáculo, al amparo de la tradición.

JOAQUIN MUÑOZ

Agregar comentario

Plain text

  • Etiquetas HTML permitidas: <strong>
  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Queremos saber si es un visitante humano y prevenir envíos de spam

Te puede interesar