Die religion sie ist das opium des volkes

Die religion sie ist das opium des volkes
Eduardo Domínguez Martínez. Biólogo
Miércoles, 09/04/2014 | Región, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Nacional, Internacional, Puertollano | Portada, Semana Santa, Ciencia, Opinión, Cultura, Deportes, Economía, Tecnología, Política, Salud, Sociedad, Sucesos, Medio Ambiente, Turismo, Gastronomía | 8 comentarios

¿Religión? ¿Qué es la religión? Según el DRAE, en su primera acepción, se entiende por ‘religión’ el «conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto». Según el sociólogo Gerhard E. Lenski, la religión es «un sistema compartido de creencias y prácticas asociadas, que se articulan en torno a la naturaleza de las fuerzas que configuran el destino de los seres humanos». Por su parte, el antropólogo Clifford J. Geertz veía la religión como «un sistema de símbolos que obra para establecer vigorosos, penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los hombres, formulando concepciones de un orden general de existencia y revistiendo estas concepciones con una aureola de efectividad tal que los estados anímicos y motivaciones parezcan de un realismo único».
 
Sea como fuere, lo que está claro es que cualquiera que sea la definición estudiada, todas ellas dejan patente, de un modo u otro, que el ser humano se encuentra a merced de la religión, la cual, a su vez, rige su conducta, sus prácticas, y su porvenir. ¿Acaso no es esto “un pelín” clasista? Porque, ¿cuántos de nosotros estamos a favor de la existencia de un ente soberano y dominante que nos flagele día a día social y moralmente? Actualmente una sorprendente mayoría de los españoles no estamos en absoluto a favor del Gobierno que ahora nos representa (y que en este caso haría las de ente soberano y dominante). ¿Por qué sí íbamos a estar entonces a favor de la religión? ¿Qué tiene de especial creer en una deidad todopoderosa que, en verdad, desempeña el mismo papel que el Gobierno? Decidme, ¿qué es lo que realmente os lleva a seguir repitiendo esos rituales tediosos y sin sentido? ¿La fe? La fe… ¿Fe en qué? Si el rezar no te exime de caer en depresión, ni de morir por homicidio, ni de convertirte en una víctima más del capitalismo.
 
Karl Marx decía: «la religión es una forma de alienación porque es una invención humana que consuela al hombre de los sufrimientos de este mundo (…). Es la experiencia de algo irreal, algo que no existe. No es Dios quien crea al hombre, sino el hombre quien crea a Dios». Cuánta razón, a mi parecer, tuvo Marx.
 
Recordemos el esquema básico de toda alienación marxista: el sujeto realiza una actividad que le hace perder su propia identidad, su propio ser. Bien por su actividad, o bien por el objeto creado mediante ella, en la alienación el sujeto se anula a sí mismo. ¿No es esto lo que ocurre cuando uno se hace teísta? ¿A cuántos cristianos (o musulmanes, o judíos…) conocéis que vivan su fe y su espiritualidad en pro de sí mismos? Ninguno. Todos están al servicio de ese tal “Dios”, al que ni siquiera conocen, del que ni siquiera saben si existe. Y lo que es peor… muchas veces esto da como resultado peligrosos descuidos en el mundo real, terrenal, en favor del mundo irreal o divino. Descuidos que los que tenemos los pies en la tierra catalogamos como graves, intolerantes o incluso, crueles. De hecho, la Iglesia y la Biblia, productos terrenales de la religión, son las responsables de la mayor parte de la oposición a un número de ideas progresistas para la mejora social. Las enseñanzas religiosas son la principal causa de hostilidad en contra de la educación sexual en las escuelas, la eliminación de la pena de muerte, los derechos igualitarios de las mujeres, el bloqueo del divorcio, prohibiendo el aborto, y el uso del preservativo, imponiendo a la sociedad una religión soberana y dominante, con una actitud de intolerancia total, propia de épocas tristes, medievales y oscuras.
 
«Pero la religión también es alienación porque desvía al hombre del único ámbito en donde le es realmente posible la salvación y la felicidad: el mundo humano, el mundo de la finitud expresado en la vida social y económica. Al consolar al hombre del sufrimiento que en este mundo le toca vivir, sugiriendo en él que en el otro mundo le corresponderá la justicia y la felicidad plena, le resta capacidad, energía y determinación para cambiar las situaciones sociales, políticas y económicas, que son las realmente culpables de su sufrimiento». Vamos, es lo que comúnmente se entiende como “ser la marioneta de…”. En este sentido, Marx dice que la religión es el “opio del pueblo” (‘Die religion sie ist das opium des volkes‘), pues, en definitiva, «adormece el espíritu revolucionario que de otro modo tendría el ser humano». Además, Marx apunta que «la religión suele tomar partido, pero no por las clases desfavorecidas, sino por la clase dominante». Lo vemos todos los días, a través de los pactos y acuerdos de la Iglesia con el Estado, por ejemplo.
 
Con todo ello, he de decir que, para mí, Karl Marx -y predecesores- dieron en el clavo. Nos hemos inventado todo eso de la religión porque, claro, de alguna manera había que calmar nuestros miedos e incertidumbres. Si Jesús hubiera nacido en la época del Whatsapp (¿y quién nos dice que no hubo más “Jesuses” después del primero?), probablemente hubiese pasado desapercibido. Las nuevas tecnologías, la ingente cantidad de información actual, la interconexión digital a escala planetaria, todo contribuye a que hoy en día nuestra visión del mundo sea diferente. Ya no nos llevamos las manos a la cabeza cuando vemos a alguien caminar sobre el agua; simplemente pensamos en un truco de magia muy bien diseñado y elaborado. Hoy en día tenemos soluciones para todo. Si no es la difracción luminosa, es la radiofrecuencia diferencial, y si no, la cinética subcuántica, o la especiación alopátrica, o el incremento de prohormonas DHEA por restricción calórica. Siempre hay alguna explicación. Sin embargo, hace siglos no era así, y lo único a lo que uno podía agarrarse para no caer en la más insalubre locura era lo celestial, lo divino.
 
Mi intención con este artículo no es exponer una crítica más a la religión (aun pudiendo), pues pienso que, como tal y en sí misma, la religión no es dañina. Lo que sí me resulta dañino, incoherente y enfermizo son las consecuencias, especialmente a nivel social, derivadas de la promulgación religiosa. No se pueden violar las leyes puramente naturales del ser humano, ni de ninguna otra especie, acogiéndose mientras a las “sagradas escrituras”. No se puede robar, mentir o prohibir “en nombre de Dios”, porque, dicho bien y pronto, Dios no existe. No se pueden justificar actos vandálicos aprovechándose de la debilidad, atontamiento y alienación de tus súbditos. Y, sobre todo, no se puede matar con una mano mientras la otra acaricia el Corán, o la Biblia, o el Zhuan Falun. ¿Acaso acata esto las normas “sagradas” a las que vosotros mismos exigís obediencia? Por lo visto, la doctrina farisea no llegó a desaparecer del todo. Y quién sabe… quizás San Pedro, discípulo de Jesucristo y primer Papa de la historia, desciende de algún fariseo babilónico…[]

Comentarios

chico,eres un renegado-eso si científico y todo-

Así,sólo piensan los renegados de casi todo.Que sí,que como eres científico pienses así , puede tener un pase pero es la forma mas sencilla y simple que hay de tratar la cuestión espiritual.La incredulidad de todo aquello que nos supone un compromiso añadido es la solución mas simplista de las cosas.Sobre estos temas-de DIOS Y TODO LO QUE CONLLEVA- hay que hablar con conocimiento de causa y no de esta forma-renegado-ademas de los sentimientos que cada cual tiene sobre ello.¿Tú crees de verdad en tanta negación como pones en tu artículo?.Que fácil es decir esas cosas.

Punto por punto

1. Creo en ello, sí. Es más, tengo que decir que me he quedado corto, habiendo pecado de comedimiento en prácticamente todo el texto. Por respeto a la Semana Santa que ya se acerca, más que nada.

2. ¿Puedes decirme, por favor, qué 'conocimiento de causa' acerca de la espiritualidad y la existencia de Dios tienes tú? Estaría encantado de escuchar una crítica que rebata la mía con 'conocimiento de causa'.

3. Por último, y en cuanto a la relación Ciencia-Religión a la que varias veces haces referencia:

Existen miles de científicos en todo el mundo intentando demostrar aún hoy en día la verdadera conexión científico-espiritual entre Dios y la Ciencia. Otros directamente viven su fe sin tener por ello que renunciar a lo científico. Sin embargo, amigo mío, te equivocas cuando mentas al gran Einstein como ejemplo de científico creyente (y en este sentido aconsejo, por favor, informarse un poco más antes de emitir un juicio). Existen miles y miles de foros en Internet sobre el tema, y sería ridículo volver de nuevo a discutir sobre lo mismo; al que le interese, que navegue un poco por la web. Pero simplemente mencionar que Einstein, como buen representante de la dualidad religiosa (pues fue educado en el catolicismo y en el judaísmo a la vez), demostró una vez más su irrefutable inteligencia cuando dijo aquello de "la palabra 'Dios' para mí no es más que la expresión y producto de la debilidad humana, y la Biblia, una colección de honorables pero aún primitivas leyendas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, sin importar cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto...". Es decir, un poco más de lo expuesto en este artículo. Einstein creía en una deidad muy diferente del Dios que todos estamos acostumbrados a imaginar: creía en la deidad humana, en el espíritu y la motivación del hombre y en la genialidad del universo que habita. En este sentido, el hombre es el Dios del hombre. "No creo en el Dios de la teología, en el Dios que premia el bien y castiga el mal. Mi Dios creó las leyes que se encargan de eso. Su universo no está gobernado por quimeras, sino por leyes inmutables". Y aún más: "En su lucha por el bien ético, las personas religiosas deberían renunciar a la doctrina de la existencia de Dios, esto es, renunciar a la fuente del miedo y la esperanza, que en el pasado puso un gran poder en manos de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en aquellas fuerzas que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la belleza en la misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil pero incomparablemente más meritoria y admirable".

Todas estas citas fueron dichas por Einstein en reuniones, conferencias o debates sobre sus propis creencias religiosas. Es decir, no fueron acuñadas específicamente para atraer la atención del pueblo por su indudable contenido poético, como la de, por ejemplo, "El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir". Muy bonita la frase, pero tremendamente banal. Otra del estilo: "Dios no juega a los dados con el mundo". A todas ellas se aferran las personas como tú, amigo, que tienen miedo de profundizar en el tema por temor a lo que puedan encontrarse. Ya ves que si rascamos un poco más en la vida del personaje que tú mismo mencionaste, las cosas dejan de ser tan idílicas. A esto sí, por cierto, es lo que se le conoce como 'tener conocimiento de causa'.

P.D.: Justificarse uno mismo a partir de las citas de un grande como Einstein es, en mi opinión, bastante cobarde. Albert Einstein es sin ninguna duda el hombre más importante e influyente del pasado siglo, y uno de los científicos más grandes del último milenio. Es lógico pensar, pues, que el contar con el apoyo de la mente más brillante de los últimos tiempos (aunque ya te he demostrado que estás equivocado) se convierte automáticamente en sinónimo de victoria moral e intelectual. Y nada más lejos de la realidad, pues en cuestión de filosofía y religión, las palabras de Einstein presentan, todavía hoy, muchas lagunas interpretativas. Por eso yo me sumo a la ingente cantidad de expertos que opinan que "Einstein usaba a "Dios" en un sentido puramente metafórico, puramente poético. Cuando lo incluía en sus famosas citas, en verdad hacía referencia al azar, o a la verdad, o al universo. Albert Einstein fue un gran científico, pero un pobre teólogo".

http://ateismoparacristianos.blogspot.com.es/2010/05/einstein-dios-y-religion-creia-einstein.html

RE: Punto por punto

Aun así, te agradezco enormemente tu crítica. Me gustan las críticas porque mantienen vivo el debate, porque siempre se aprende de ellas, y porque al menos me demuestran que mis artículos no pasan desapercibidos. Siempre valoraré más una crítica que un elogio o un 'no-comentario'. Gracias.

TANTA PREGUNTILLA

Todo el que está seriamente involucrado en la búsqueda de la ciencia se convence de que un ESPIRÍTU se manifiesta en las leyes de universo,un ESPERÍTU muy superior al del hombre frente a cual uno con nuestros modestos poderes debe sentirse humilde.ALBERT EINSTEIN
El hombre encuentra a DIOS detras de cada puerta que la ciencia logra abrir.ALBERT EINSTEIN
Este si no creo mal tambien podría ser científico-je,je-y fíjate que frases teniía.Si no quieres respuestas sarcásticas,no hagas preguntas imbéciles.ALBERT EINSTEIN

PUES CLARO QUE SI HOMBRE

¿Porqué será que se acuerdan más los que no creen en Dios de los que creen en Dios que al revés?.Seguramente porque es un tema fácil de atacar ya que la defensa es algo tan grande como la FE,algo que no se ve ni se puede tocar.¿Por amargura?Yo creo que uno que cree, ve la vida de diferente manera de aquel que no cree.
En mi caso,creo en Dios por diversas circustancias y por FE.Tengo convencimiento de que la cuerda tiene un principio-Dios- y un final-Dios que de alguna forma nos llevará a la Vida Eterna.
Bien defendido amigo,aunque creo que estas cosas son para hablarlas largo y tendido y un consejo,menos testamento.Hasta la siguiente.

Creer o no creer esa es la cuestión

Partiendo y gracias a Dios... o simplemente gracias... a que este mundo es libre, por suerte se puede creer o no creer. Segurísimo que los que no creen ven el mundo de otra forma y seguro que más amplia que los que creen pues no están condicionados a unas cotas impuestas por la llamada religión.

yo creo que hacen falta mas

yo creo que hacen falta mas articulos como este... directos, realistas, contundentes,honestos..... porque tanta religion si los curas siguen pecando y se supone que son los primeros q deberian cumplir el evangelio? perszonalmente, se explica muy bien en este texto por que seguimos creyendo en Dios todavia hoy en dia.....

siempre lo mismo

Ateos hablando de Dios , lo mismo que ecolojetas amueblando su hogar con las maderas mas selectas. Todo por salvar el planeta y salvarnos de nuestra ignorancia. Deberiamos estar agradecidos!!!

Solamente tengo esto que decir, ah si, viva el papa!

El tambien habla del ecologismo, no?

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