Aerolíneas, operadoras telefónicas y hasta restaurantes: el auge del "low cost"

Objetivo CLM
Jue, 26/01/2017 | Economía | Nacional

Una revolución en el mercado. Eso es lo que supuso la llegada del low cost. Una moda cuyo éxito reside en el bajo coste de los productos comerciados. Muchas son, a día de hoy, las empresas que se encuentran inmersas en dicha franja. Supermercados, aerolíneas, peluquerías o compañías de móviles (ver el ejemplo Lowi opinión, entre otros) son algunos de los negocios que optaron por hacerse un lavado de imagen con el claro objetivo de mantener y aumentar la captación de clientes. 

La correspondiente actualización acometida por las empresas las ha conducido a un desembolso de millones de euros, invertidos para conseguir una imagen moderna y atractiva, que ha desembocado en la renovación de sus locales. Un hecho que significó, sin duda alguna, la evolución de todo lo low cost. Realidad en la que nos encontramos inmersos. 

Según afirma el profesor de Esade, especialista en marketing, Josep Francesc Valls, “hace 15 años que se desencadenó la revolución low cost en Europa”. Al mismo tiempo, asegura que se trata de un fenómeno que ha experimentado tres etapas. La primera de ellas en sus inicios cuando las aerolíneas como Ryanair abarató las tarifas de sus vuelos. Algo que fue un punto de inflexión en la extensión de dicho fenómeno en este sector, ya que el resto de compañías más tradicionales, cuyos servicios eran bastante más caros, tuvieron irremediablemente que adaptarse a las circunstancias y exigencias del mercado, mejorando así la oferta de sus servicios. En este sentido, Valls señala que “las empresas tradicionales iniciaron la batalla por la reducción de costes, para no quedarse fuera de la competición”. Efecto que hace alusión a la segunda etapa. 

La tercera fase es la del reposicionamiento. Tanto las compañías aéreas como las cadenas de ropa invierten parte de sus ingresos en labores de marketing. La imagen corporativa de la empresa y otros servicios extra entran en juego. Las empresas buscan conseguir una diferenciación dentro de su sector que les ayude a captar una clientela con mayor poder adquisitivo. 

En este terreno, la moda es uno de los más acomodados en todo lo relacionado con el low cost y el sector en el que el cambio de imagen se aprecia mejor, puesto que cuenta con una mejor ubicación. Antiguamente, los outlets (tiendas de las empresas que venden los productos de temporadas pasadas) se situaban en las afueras. Actualmente, son muchas las cadenas de negocios que han contemplado la posibilidad de ubicarlos en pleno centro, precisamente para lograr mayor visualización. De hecho, las marcas con precios más altos también han llevado a cabo dicha opción. 

En lo que respecta a los beneficios, nos encontramos ante un modelo de negocio en el que ganan tanto las empresas, por la rentabilidad del mismo para sus accionistas, y, especialmente, la sociedad, debido a que tiene la posibilidad de enfrentarse a un mercado sostenible que le permite tanto mantener como crear empleos de forma estable. Por ello, es la misma sociedad la que demanda a las empresas que adecúen sus modelos comerciales para desarrollar una competencia estable.

Ayúdanos a difundir este contenido

Agregar comentario

Plain text

  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
Al enviar este formulario, usted acepta la política de privacidad de Mollom .

Te puede interesar