Mujeres que dejaron huella en la historia, Irena Sendler

Irena Sendler nació en Otwock, Varsovia, 15 de febrero de 1910  y ha pasado a la historia con el sobrenombre de “El El Ángel del Gueto de Varsovia"

Imagen: Mujeres que dejaron huella en la historia, Irena Sendler
Objetivo CLM - Lucía Ballesteros
Lunes, 20/07/2015 | Internacional | Portada, Sociedad

Irena Sendler nació en Otwock, Varsovia, 15 de febrero de 1910  y ha pasado a la historia con el sobrenombre de “El El Ángel del Gueto de Varsovia”. Su padre, Stanisław Krzyżanowski, fué un prestigioso médico. Desde su niñez sintió una gran inclinación hacia los judíos. Al parecer su padre falleció en 1917 tras haberse contagiado de tifus después de atender a varios pacientes de origen judío y que habían sido repudiados por  sus colegas. Como prueba de su agradecimiento la comunidad judía se brindó a sufragar los estudios de Irena.

En la Polonia de pre-guerra, Irena se enfrentó  a la práctica discriminatoria elegida  por algunas universidades, como resultado de lo cual fue suspendida en la Universidad de Varsovia durante tres años.

Cuando Alemania ocupó Polonia en 1939, Irena ya era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia y se ocupaba de los comedores comunitarios de la ciudad. Trabajó de manera infatigable para mitigar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores además de facilitar alimento a los huérfanos, ancianos y pobres les procuraban ropa, medicinas y dinero.

Cuando en 1942 los nazis crearon un gueto en Varsovia, Irena se sintió escandalizada por las condiciones en que las que se vivía allí y se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo narra así: “ Conseguí, para mí y mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto”

Al caminar por las calles del gueto siempre llevaba el brazalete con la estrella de David como sinónimo de apoyo hacia los judíos y a la par para no llamar la atención sobre sí misma.

Rápidamente contactó con familias a las que les propuso sacar a sus hijos del gueto. Al mismo tiempo les indicaba que no sabía si la acción sería un éxito pero lo único que tenía seguro era que si los niños permanecían en el gueto morirían.

 

Algunas madres y abuelas no veían muy claro la entrega de sus niños, algo lógico pero que supuso un final fatal para ellos. Cuando Irena o sus chicas regresaban para persuadir a las familias se encontraba con que todos habían sido trasladados en tren hacía una muerte segura.

 

A lo largo de un año y medio y hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942 logró rescatar a más de dos mil quinientos niños bajo diversas formas: empezó a sacarlos en ambulaciones como víctimas del tifus, sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes…. en sus manos cualquier elemento era buena si le proporcionaba una vía de escape para los niños.

Uno de los casos que trascendió fue el de Elzbieta Ficowska. Tenía cinco meses cuando fue sacada del gueto en una caja de madera con agujeros junto con un cargamento de ladrillos en un vagón arrastrado por un caballo. El hecho ocurrió en Julio de 1942, la madre de Elzbieta ocultó entre sus ropas una cuchara de plata donde iban grabados su apodo Elzunia y su fecha de nacimiento el 5 de Enero de 1942.

Elzbieta fue criada por la ayudante de Sendler, Stanislawa Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo posteriormente que la fallecida Bussoldowa fue su "madre polaca", para diferenciarla  de su "madre judía". Durante algunos meses, la madre de Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Muertos sus padres en el gueto, la joven salvada Elzbieta Ficowska fue conocida años después  con el apodo de "la niña de la cuchara de plata".

Irena deseaba que algún día, aquellos niños, pudieran conocer sus nombres primigenios, sus historias personales, sus orígenes y para ello confeccionó un archivo en el que anotaba los nombres de cada niño y su nueva identidad.

 

Los nazis descubrieron sus actividades y el 20 de octubre de 1943 Irena Sendler fue detenida por la Gestapo y conducida a la innoble prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada.

En un colchón de paja halló  una estampa de Jesús Misericordioso con la leyenda: “Jesús, en ti confío”, que guardó consigo hasta el año 1979, momento en que se la regaló a Juan Pablo II.

Padeció la tortura pero se negó a traicionar a sus colaboradores o cualquiera de los niños escondidos. Fue sentenciada a muerte. A la espera de ser ejecutada un soldado alemán la reclamó para un “interrogatorio adicional”; al salir, le gritó en polaco”corra”. Al día siguiente comprobó que su nombre estaba entre la lista de los polacos ejecutados. Los componentes  de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes, e Irena continuó trabajando con una identidad falsa.

Cuando se produjo el Levantamiento de Varsovia en 1943, situó sus listas en dos frascos de vidrio y los enterró en el jardín de una vecina con la finalidad de que pudieran llegar a su destino si ella moría. 

Una vez finalizada la guerra fue la propia Irena quien los desenterró y los entregó al doctor Adolfo Berman, primer presidente del Comité de salvamento de los judíos supervivientes.

Por desgracia  la mayor parte de las familias de los niños había muerto en los campos de concentración nazis. Al inicio los chicos que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se les envió a Palestina.

Michal Glowinski, a quien Sendler escondió en un convento tras dejar el gueto en compañía de sus padres en enero de 1943, manifestó que el régimen comunista hizo de la historia judía un tema tabú. A estas manifestaciones se sumó Sendler que ya era miembro del Partido Socialista, lo que supuso graves problemas para ella con el partido comunista.

Según Glowinski, los interrogatorios y el acosamiento  de la policía secreta a Sendler provocaron el nacimiento prematuro de su hijo Andrzej, quien murió dos semanas después. Asimismo, su hija Janina y Adam  tuvieron que afrontar serias dificultadas la hora de  recibir educación.

Los niños sólo recordaban a  Irena por su nombre clave "Jolanta". Pero cuando años más tarde  su fotografía salió en un periódico después de haber sido  premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su cara, usted es quien me sacó del Gueto." Y así comenzó a recibir muchas llamadas y reconocimientos.

En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le concedió el título de Justa entre las naciones y  la nombró ciudadana honoraria de Israel.

En noviembre de 2003 el presidente de la República, Aleksander Kwasniewski, le concedió la más alta distinción civil de Polonia al nombrarla dama de la Orden del Águila Blanca  Irena estuvo acompañada por sus familiares y por Elzbieta Ficowska, "la niña de la cuchara de plata”

Irena jamás imaginó que se le pudieran rendir homenajes y concederle condecoraciones, según ella “"esos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la gloria". En referencia a las visitas incesantes que recibía, expresó: "Estoy muy cansada; esto es demasiado para mí".

En el año 2007 el gobierno de Polonia la presentó como candidata para el premio Nobel de la Paz. La iniciativa partió del Presidente Lech Kaczynski, contó con el patrocinio oficial del Estado de Israel, mediante su primer ministro Ehud Ólmert, la de Organización de Supervivientes del Holocausto residentes en Israel; y de las autoridades de Oświęcim por considerar que Irena Sendler fue uno de los últimos héroes vivos de su generación, y que demostró una fuerza, una convicción y un valor extraordinarios frente a un mal de una naturaleza extraordinaria.

Irena Sendler falleció en Varsovia ,Polonia, el 12 de mayo de 2008, a los 98 años de edad.

Su vida fue llevada a la pequeña pantalla por la CBS en “The Courageous Heart of Irena Sendler”, donde fue interpretada por la ganadora de un Oscar Anna Paquin. Por su trabajo en esta miniserie, la protagonista fue nominada al Globo de Oro como mejor actriz de miniserie o telefilme 2009.

Irena Sendler, la denominada madre de los niños del Holocausto diría “«La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad.»

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