Mujeres que dejaron huella en la historia, Catalina la Grande

Imagen: Mujeres que dejaron huella en la historia, Catalina la Grande
Objetivo CLM - Lucía Ballesteros
Lunes, 21/09/2015 | Internacional | Portada, Cultura

Catalina II de Rusia, llamada la Grande nació en Stettin, Pomerania, el 2 de mayo de 1729. Su padre Cristián Augusto, príncipe de Anhalt-Zerbst  desempeñaba el cargo de Gobernador en la ciudad de Stettin en nombre del rey de Prusia.

Aunque nació como Sofía Federica Augusta era una princesa alemana de rango menor y poseía una lejana  ascendencia sueca en la persona del rey Carlos IX. Su educación fue impartida principalmente por tutores franceses.

Su elección como esposa del zar Pedro de Holstein-Gottorp se produjo gracias a la gestión diplomática entre el conde Lestocq y Federico II de Prusia con la idea de fortalecer la amistad entre Prusia y Rusia frente a Austria. El matrimonio tuvo lugar en el año 1745.

La princesa Sofía se hizo querer por su marido, su suegra la emperatriz y su nuevo pueblo. Su padre, fervoroso luterano, no aprobó la conversión de su hija a la Iglesia Ortodoxa rusa. El 28 de junio de 1744 fue bautizada con el nombre de Catalina.

Su fracaso matrimonial se debió a la impotencia y la inmadurez del gran duque Pedro. El alejamiento de la pareja es patente. Pedro toma como amante a Yelizabeta Vorontsova; y Catalina mantiene relaciones con  Sergéi Saltykov, Charles Hanbury Williams y Estanislao II Poniatowski.

Catalina  estaba al corriente de los  acontecimientos de Rusia y del resto de Europa y Mantuvo correspondencia, entre otros, con Voltaire y Diderot.

A la muerte de la emperatriz Isabel el 5 de enero de 1762, Pedro sube al trono y Catalina pasa a ser la emperatriz consorte.

Las excentricidades del nuevo zar y su política poco acertada propiciaron un golpe de Estado entre el 13 y el 14 de Julio de 1762, el zar Pedro fue depuesto y Catalina proclamada gobernante de Rusia. Seis meses después de su acceso al trono, y tres días después de su deposición, el 17 de julio de 1762, Pedro III falleció en Ropsha a manos de Alekséi Orlov

Catalina sucedió a su marido. Gran parte de la nobleza lo consideró como una usurpación, consentida sólo durante la minoría de edad de su hijo el gran duque Pablo.

Intentó europeizar el país. Concedió a la nobleza un puesto de relevancia que hasta ese momento no tenía. Fracasó en su intento de implantar las ideas de Montesquieu. Se enfrentó  en 1773 a los campesinos, por la nefasta situación social en que la población vivía. Su política se centró  en la expansión territorial a costa de Polonia y Turquía.

Recibió el nombre de la  Semíramis del Norte. Era inteligente, culta, sagaz, muy hábil, apasionada y con una vida privada un tanto peculiar. El gran amor de su vida fue el príncipe Grigori Potiomkin, quien fue su gran apoyo político.

Introdujo novedades en la agricultura y la industria. Instituyó una Comisión legislativa  que representaba a todas las clases salvo a los siervos, disuelta antes de llegar a ser eficaz,  por ser demasiado conservadora.

Entre 1768 y 1774 Rusia se produjo la sublevación de Pugachov, lo que originó una nueva reorganización en  la administración provincial rusa.

En 1775 dividió Rusia en provincias y distritos en base a las estadísticas de población. Cada provincia disponía de una amplia administración, destacamento de policía y aparato judicial. Tales puestos eran confiados a aristócratas de probada lealtad al zar.

Organizó  la sociedad en grupos sociales bien definidos  publicando en  1785 las cartas a los nobles y señores del pueblo. La carta a la nobleza les dio derechos como clase privilegiada. La de las ciudades fue más compleja y menos acertada. Los  campesinos, no mejoraron su condición de siervos.

Rusia suprimió los derechos de los judíos del imperio en 1742  considerándolos   población extranjera. Esto provocó  una etapa de antisemitismo  que degeneró en discriminación violenta en los períodos últimos del Imperio. A finales del siglo XVIII  suprimió la autonomía de Ucrania al este del río Dniéper, la de los territorios bálticos y la de varias áreas pobladas por cosacos.

Su occidentalización hizo que en 1790 Aleksandr Radíshchev publicó su libro “El Viaje de San Petersburgo a Moscú” atacando el sistema de servidumbre y autocracia.

Catalina, asustada ya por la Revolución francesa, hizo que Radíschev fuese arrestado y enviado a Siberia. Más adelante recibió el reconocimiento de padre del radicalismo ruso.

Rusia se convirtió en un país capaz de competir con sus vecinos europeos en las esferas militar, política y diplomática. Llegó a ser un país tan culto como la Europa Central y Occidental pero con una sociedad anclada en el pasado donde la movilidad social era imposible.

La extensión imperial obtenida en el reinado de Catalina II, trajo al imperio enormes territorios nuevos en el sur y el oeste así como la consolidación del gobierno interno. Lo que le llevó a enfrentarse bélicamente con el Imperio Otomano, los Tártaros de Crimen, Polonia, que llegó a desparecer del mapa político internacional,  Lituania.

En la escena política europea ambicionaba ser tenida como una soberana ilustrada y reconocida por Europa. Actuó como mediadora entre la Guerra se Sucesión Bávara entre Prusia y Austria.

 En 1780 se creó la Liga de la Neutralidad Armada, destinada a defender la neutralidad de los mares de la Marina Real Británica durante la Revolución Americana, y se negó a apoyar a los británicos de cualquiera de las maneras.

Desde 1788 a 1790, tiene lugar la Guerra Ruso-Sueca, instigada por el primo de Catalina, el rey Gustavo III de Suecia, que pretendía recuperar las provincias bálticas perdidas en Poltava. Dinamarca declara la guerra a Suecia. Las tres partes firmaron el Tratado de Värälä , 14 de agosto de 1790, por el cual todos los territorios conquistados durante el conflicto serían devueltos a sus respectivas naciones; también se aseguró la paz por espacio de veinte años.

En el Lejano Oriente, los rusos pasan a se activos cazadores de pieles en Kamchatka y las islas Kuriles. Pero los asentamientos rusos tienen problemas con los suministros lo que les lleva a comerciar con Japón.   En 1792, el gobierno ruso envió una misión oficial dirigida por Adam Laksman a Japón. El Shogunato Tokugawa recibió la misión, pero las negociaciones fracasaron y las relaciones comerciales entre los dos países no comenzaron hasta 1858.

Durante su mandato Polonia sufrió tres repartos. Según el tratado que se firmó en 1772, la República de las Dos Naciones se dividía entre Rusia, Austria y Prusia.

Transcurridos dos lustros de este reparto, el predominio político de Rusia sobre Polonia se intensificó. El rey Estanislao II Poniatowski y los aristócratas del Sejm prefieren el protectorado ruso antes que una Polonia fuerte.

Otros nobles polacos de ideas liberales consiguen redactar la Constitución del 3 de Mayo de 1791 haciendo de Polonia una nación más fuerte. Ello produjo un enfrentamiento militar donde Prusia se alinea con Rusia quedando los polacos partidarios de la Constitución desprotegidos. Prusia demanda un nuevo reparto por haber apoyado a Rusia. Así Rusía se apropió de 250.000 km² , Prusia de  58.000 km², la Constitución del 3 de mayo fue derogada y los aristócratas de la Confederación de Targowica recobraron sus privilegios.

En abril de 1794 un batallón de soldados polacos se sublevó ante la orden conjunta de Rusia y Prusia para que el ejército de Polonia se redujera a la mitad. Ello  causó una sublevación generalizada de los polacos contra las guarniciones rusas y prusianas que permanecían en territorio polaco de manera permanente desde 1793.

De nuevo surge la guerra y entre polacos y ocupadores. En octubre de 1795 se suscribieron los últimos acuerdos entre Rusia, Prusia y Austria, repartiéndose Polonia. Rusia ocupaba la llanura central polaca, incluyendo Varsovia, y las regiones de Masovia, Polesia, y Podlachia;  ye Lituania hasta el río Niemen. Prusia se anexó la Polonia Mayor y el litoral de Pomerania.

Se pactó evitar conflictos con Austria reconociendo a ésta la posesión sobre las provincias polacas de Galitzia y la Polonia Menor. Polonia, con esto, desaparecía como estado independiente en Europa hasta 1807,  cuando se constituyó brevemente el Gran Ducado de Varsovia. Extinto éste en 1815, no existiría un estado polaco independiente hasta 1918.

El mecenazgo fomentado por Catalina produjo la mayor evolución de las artes en Rusia, por encima de la de cualquier soberano ruso anterior o posterior a ella. Bajo su reinado el Museo del Ermitage empezó siendo su colección personal. Invirtió una fortuna en obras.  Llegando a comprar colecciones enteras de nobles y magnates como: el barón Pierre Crozat y el político Robert Walpole.

Fundó el famoso Instituto Smolny para jóvenes nobles damas siendo en una de las mejores de su tipo en Europa, y llegó incluso a admitir a niñas nacidas de ricos comerciantes, junto a las hijas de la nobleza.

Los mejores  economistas de su tiempo, como Arthur Young y Jacques Necker, se convirtieron en extranjeros miembros de la Sociedad de Libertad Económica, establecida por su sugerencia en San Petersburgo. Consiguió que los científicos Leonhard Euler y Peter Simon Pallas dejasen Berlín para trasladarse a la capital rusa.

Durante el reinado de Catalina, los rusos importaron y estudiaron las influencias clásicas y europeas que inspiraron la llamada "Edad de la imitación" rusa. Gavrila Derzhavin, Denís Fonvizin y Ipolit Bogdanóvich sentaron las bases para los grandes escritores del siglo XIX, especialmente para Aleksandr Pushkin. Catalina se convirtió en  gran mecenas de la ópera rusa.

La zarina Catalina II de Rusia también poseía talento literario y escribió algunas piezas de teatro, por ejemplo ¡O tempora! , El engañador , Un seducido  y algunas piezas más. Además elaboró con buen estilo unas inteligentes memorias.

El haberse convertido a  la fe ortodoxa rusa pudo provocar su indiferencia a la religión. No permitió a los disidentes construir capillas. Políticamente, explotó el fervor cristiano de su pueblo en su lucha contra el poder otomano, promocionando y fomentando la protección de los cristianos bajo dominio turco. Se realizan restricciones a los católicos romanos. No obstante, la Rusia de Catalina proporcionó asilo y una base para la reagrupación a la Compañía de Jesús después de la expulsión de la orden en la mayor parte de Europa en 1773.

Catalina tuvo numerosos amantes. Siempre mostró  generosidad hacia sus amantes, quienes eran elevados a altos cargos durante todo el tiempo en que fueron favoritos, e incluso después del final de un romance les concedía grandes riquezas en tierras y siervos. Su último amante, el príncipe Zúbov, cuarenta años menor que ella, resultó ser el más caprichoso y extravagante de todos ellos.

Catalina se comportó duramente con su hijo Pablo. En sus memorias, Catalina indicó que su primer amante, Sergéi Saltykov, era el verdadero padre de Pablo, pero este se parecía físicamente a su esposo, Pedro.

 Una vez viuda salió de la corte para dar a luz a un hijo ilegítimo engendrado con Grigori Orlov, Alekséi Bóbrinski . Parece probable que tenía la intención de excluir de la sucesión a Pablo, y dejar la corona a su nieto mayor, Alejandro, después emperador Alejandro I. Ello se debería tal vez a la desconfianza que le producía el carácter de su hijo. De esta manera, lo mantuvo en un estado de semi-destierro en Gátchina y Pávlovsk, resuelta a no permitir que se debatiera su autoridad.

Para introducir la vacunación, dio ejemplo siendo la primera en hacerlo.

El 17 de noviembre de 1796 Catalina la Grande se disponía a tomar un baño cuando sufrió un ataque fulminante de apoplejía que acabó con su vida. Fue enterrada en San Petersburgo con gran solemnidad entre los nobles a los que tanto favoreció.

 

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