La Audiencia Provincial de Albacete ha condenado a dos personas por un delito de furtivismo al ser sorprendidos cazando liebres con tres perros galgos en un coto privado sin autorización. La Federación de Caza de Castilla-La Mancha, que ejerció la acusación popular, ha valorado "muy positivamente" una resolución que considera "ejemplarizante" y que supone "un respaldo claro a las sociedades de cazadores y a la labor de la guardería rural".
Los hechos se produjeron cuando un guarda rural sorprendió a los acusados practicando la caza en un terreno privado. Ante la reiteración de las infracciones y al contar los acusados con antecedentes por sanciones similares, el guarda decidió avisar al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.
Durante el juicio, los condenados alegaron que no estaban cazando, sino "dando deporte" a los animales, un argumento que fue rechazado por la Audiencia Provincial, que considera probado que se encontraban practicando la actividad cinegética de manera ilegal.
La sentencia subraya que el delito de furtivismo es un delito de mera actividad, por lo que no es necesario abatir ninguna pieza de caza para que se consume el delito, bastando con acceder al terreno cinegético y practicar la caza sin la autorización correspondiente. El tribunal también descartó que existiera animadversión por parte del guarda del coto hacia los denunciados, señalando que su actuación respondió al "cumplimiento de su deber".
El abogado de la Federación, Santiago Ballesteros, ha destacado que la resolución "refuerza la posición de la guardería rural", un colectivo que actúa en muchas ocasiones "solo, con pocos medios y desbordado por la delincuencia cinegética".
El presidente de la Federación de Caza, Agustín Rabadán, ha afirmado que este tipo de condenas "son fundamentales para poner freno a la impunidad con la que actúan algunos furtivos" y ha reiterado el compromiso de la organización con las sociedades afectadas.
El delegado provincial de la Federación en Albacete, Juan de Dios García, ha señalado que sentencias como esta "suponen un respaldo muy importante para las sociedades de cazadores que sufren a diario el azote de la caza furtiva e incontrolada" y añadió que también "sirven para apoyar y proteger el trabajo de los guardas de coto".
La condena impuesta incluye una pena de multa, la inhabilitación para el ejercicio de la caza y la retirada de los tres perros galgos utilizados en la actividad ilegal. La Federación ha subrayado que este fallo judicial refuerza la lucha contra una práctica ilegal que continúa afectando de forma grave a numerosos cotos de la región.



































Agregar comentario